Propiedades nutricionales y funcionales del Aloe Vera
El Aloe vera contiene algunas vitaminas hidrosolubles como:
tiamina (B1), riboflavina (B2), niacina (B3), ácido fólico y ácido ascórbico
(C); y entre las liposolubles las vitaminas A y E (4,8). Algunas
investigaciones sugieren que también presenta trazas de vitamina B12, la cual
es normalmente extraída de fuente animal.
La vitamina B1, ayuda al cuerpo a convertir los alimentos en energía y colabora
con la actividad del corazón y el sistema cardiovascular, ayudando también a la
función del cerebro y del sistema nervioso. La deficiencia de esta vitamina
ocasiona una polineuritis (proceso inflamatorio o degenerativo de los nervios)
resultando en una debilidad general y rigidez dolorosa de los miembros.
La vitamina B2, funciona en conjunto con otras vitaminas del complejo B y es
importante en el crecimiento corporal, la producción de glóbulos rojos y en la
liberación de energía de los carbohidratos. La deficiencia de esta vitamina
produce una grave inflamación en la boca y lengua. En casos extremos ocasiona una
inflamación gastrointestinal con abundante diarrea.
La función principal de la vitamina B3 es convertir los alimentos en energía y
la deficiencia de ella se traduce en la enfermedad conocida como pelagra cuyos
efectos son dermatitis, diarreas y en casos extremos trastornos mentales.
El ácido fólico en la actualidad es de mucha importancia, pues se ha demostrado
que la ingesta de éste ácido previene las malformaciones congénitas del Sistema
Nervioso Central que se traduce en abortos espontáneos, muertes al nacer,
muertes durante el primer año de vida o discapacidad permanente.
La vitamina C ayuda al desarrollo de dientes y encías sanos, a la adsorción del
hierro y al mantenimiento del tejido conectivo normal, así como también a la
cicatrización de heridas. Además es un antioxidante poderoso atrapando radicales
libres en la fase acuosa.
La principal función de la vitamina E es actuar como antioxidante natural ya
que reacciona con los radicales libres que se generan en la fase lipídica
protegiendo a los lípidos de las membranas, también desempeña una función fisicoquímica
en el ordenamiento de las membranas lipídicas, estabilizando las estructuras de
membranas (28). La vitamina A también actúa en la fase lipídica atrapando
radicales libres y protegiendo de la oxidación a las sustancias liposolubles.
En general esta vitamina ayuda a proteger la piel para que no se produzca
erupciones cutáneas, acné y psoriasis.
En cuanto a la presencia de minerales en Aloe vera, han sido identificados:
calcio, fósforo, potasio, hierro, sodio, magnesio, manganeso, cobre, cromo, cinc.
El Aloe contiene alrededor de 17 aminoácidos, los cuales fueron detectados
cuando el extracto de Aloe Vera a estudiar se encontraba en estado fresco,
donde el aminoácido principal es Arginina representando un 20% del total de los
aminoácidos (29).
Además presenta enzimas como la oxidasa, catalasa y amilasa (30). La catalasa
integra parte del sistema antioxidante y es importante ya que su función es
destruir el H2O2 generado durante el metabolismo celular (31).
El glucomanano es una fibra muy soluble, que posee una excepcional capacidad de
captar agua, formando soluciones muy viscosas. Posee un alto peso molecular y
una viscosidad más elevada que cualquiera fibra conocida. Se ha demostrado que
es eficaz para combatir la obesidad, por la sensación de saciedad que produce;
en el estreñimiento debido a que aumenta el volumen fecal; asimismo disminuye
los niveles de glucosa e insulina, probablemente debido a que retrasa el
vaciado gástrico y, por lo tanto, dificulta el acceso de la glucosa a la mucosa
intestinal (32).
Aloe vera como componente de un alimento funcional
En la actualidad la investigación en nutrición humana esta centrada en los
componentes de los alimentos que además de ser nutritivos favorecen y
contribuyen a mejorar el estado de salud del ser humano. El centro de mayor
interés se ubica en la relación entre la alimentación y las enfermedades
crónicas no transmisibles y los efectos de la nutrición sobre las funciones
cognitivas, inmunitarias, capacidad de trabajo y rendimiento deportivo. Para la
industria alimentaria, esta situación representa una oportunidad de abrir
nuevas líneas de productos, con importante valor agregado y de gran aceptación
por parte de los consumidores (33).
Químicamente el Aloe vera se caracteriza por la
presencia de constituyentes fenólicos que son generalmente clasificados en dos
principales grupos: las cromonas, como la aloensina y las antraquinonas (libres
y glicosiladas) como la barbaloína, isobarbaloína y la aloemodina; estos
compuestos se encuentran en la capa interna de las células epidermales. La
aloína es el principal componente del acíbar, que la planta secreta como
defensa para alejar a posibles depredadores por su olor y sabor desagradable.
También interviene en el proceso de control de la transpiración en condiciones
de elevada insolación. La aloína es un glicósido antraquinónico que le confiere
propiedades laxantes al acíbar y se utiliza en preparados farmacéuticos
produciendo en ocasiones alergias a personas sensibles (Okamura y col.,
1996). En la fabricación de productos alimenticios a base de Aloe vera,
éstos no deben contener aloína dado sus propiedades laxantes y alergénicas.
Diferentes antraquinonas naturales y compuestos similares
contenidos en la aloína, han mostrado efectos antivirales para algunas
infecciones tales como en el herpes simplex tipos 1 y 2, varicela e influenza
H1V-1. También se ha encontrado que la aloemodina presenta actividad contra una
gran variedad de virus. Diversos estudios reconocen que las antraquinonas son
los principales compuestos químicos que actúan directamente sobre los virus,
impidiendo la adsorción del virus y su consecuente replicación (Okamura y
col., 1996; Reynolds y Dweck, 1999; Rivero y col., 2002;
Reynolds, 2004).
Por otra parte, el gel o pulpa es una masa gelatinosa e incolora formada
por células parenquimáticas (Fig.
1e), estructuradas en colénquima y células pétreas delgadas. El gel está
constituido principalmente de agua, mucílagos y otros carbohidratos, ácidos y
sales orgánicas, enzimas, saponinas, taninos, heteróxidos antracénicos,
esteroles, triacilglicéridos, aminoácidos, ARN, trazas de alcaloides, vitaminas
y diversos minerales (Reynolds, 2004). La aplicación tópica del gel de sábila
estimula la actividad de fibroblastos y la proliferación n de colágeno,
favoreciendo la cicatrización y la angiogénesis (Chithra y col.,
1998). Todas estas sustancias aportan al organismo muchos nutrientes necesarios
para su función, y aunque de origen vegetal, son reconocidas por el organismo
como propias, siendo perfectamente asimiladas sin producir ningún efecto
colateral indeseable (Reynolds y Dweck, 1999). También hay evidencia que
sugiere que el gel de la sábila contiene diversas sustancias que aisladas o en
conjunto presentan efectos terapéuticos, por lo que una mejor comprensión de
estos componentes y de sus efectos es esencial para desarrollar productos a
partir de gel de Aloe vera con fines terapéuticos (Choi y
Chung, 2003). Otros efectos farmacológicos y biológicos son revisados
posteriormente en este trabajo.
2.1 Microestructura de biomateriales
El procesamiento térmico de materiales biológicos es usado para
conservar, transformar, crear o destruir una estructura nativa o modificada
previamente (Aguilera y Stanley, 1999). Las nuevas mejoras en la calidad de los
materiales biológicos y la creación de nuevos productos para satisfacer las
amplias demandas de los consumidores, se basan en gran medida en las
intervenciones a nivel microestructural de los biomateriales. Hoy existe una
amplia gama de técnicas de microscopía para investigar la estructura de los
biomateriales y así tener un control del proceso para mejorar la calidad de los
productos finales (Aguilera, 2005). Algunas de las técnicas de microscopía
permiten observar muestras biológicas en su estado nativo con el mínimo
procedimiento de preparación, tales como la microscopía de luz, microscopía
confocal de barrido laser, microscopía electrónica de barrido ambiental y
microscopía de fuerza atómica. Por otra parte, el uso de técnicas de
procesamiento de imágenes puede proveer información cuantitativa acerca de la
microestructura y morfología de materiales biológicos a partir de las
micrografías obtenidas. Entre las características que pueden ser medidas con el
procesamiento de imágenes se encuentran: características de tamaño y forma,
color y propiedades texturales (Du y Sun, 2004; Du y Sun 2006; Costa y
col., 2011; Cubero y col., 2011; Quintanilla-Carbajal y
col., 2011; Vergara-Fernández y col., 2011). La microestructura
de los biomateriales está relacionada con diversos aspectos tales como
nutrición, textura, propiedades físicas, propiedades de transporte y
estabilidad química y microbiológica (Aguilera, 2005). Con base en lo anterior,
resultaría interesante el evaluar la microestructura del Aloe vera mediante
técnicas de microscopía y de análisis de imágenes y establecer alguna relación
en cuanto a su composición química, actividad biológica y el método de
procesamiento al cual es sometido.
2.1.1 Estudios microestructurales en gel de Aloe vera
La microestructura del gel de Aloe vera ha sido
objeto de diversos estudios con la finalidad de conocer su estructura celular y
asociarla a los compuestos químicos que contiene. Ni y col. (2004),
examinaron la microestructura de la pulpa mediante el uso de microscopía de luz
y microscopía electrónica, además aislaron componentes estructurales y
determinaron la composición de carbohidratos. Ellos describen que el gel está
constituido por grandes células mesofílicas, con una forma hexagonal o
alongada, estas células llegaron a tener un diámetro de más de 1000 ?m y
aparentemente no hay diferencia notoria entre el corte longitudinal y el corte
transversal. En el estudio de microscopía electrónica de transmisión de las
células del parénquima, lograron identificar la pared, membrana celular y
algunos organelos celulares, núcleos, cloroplastos y mitocondrias, esto solo se
observo en el exocarpio y haces vasculares. Los autores mencionan que la
principal función de las células del mesófilo en la pulpa es el almacenamiento
de agua (Ni y col. 2004). Estos resultados coinciden con
observaciones realizadas por los autores del presente trabajo mediante
microscopía de luz (ML), microscopía confocal de barrido laser (MCBL) y
microscopía electrónica de barrido ambiental (MEBA).
En la Fig.
2a-b se muestran imágenes de células del mesófilo del gel obtenidas
con un microscopio óptico con el modo de luz reflejada (Olympus, BX51, Japón)
el cual tiene acoplado una cámara digital con una resolución de 5 Mpx (Infinity
1, Lumenera, Canadá). En base a las imágenes obtenidas se confirmo su geometría
hexagonal e isodiamétrica, así como los tamaños celulares los cuales fueron
determinados mediante análisis de imágenes siguiendo una metodología
previamente reportada por Chanona y col. (2008) y
Santacruz-Vázquez y col. (2008), estos correspondieron a un valor
promedio de 422 ± 34 μm de diámetro. En la Fig.
2b se pueden observar claramente las células turgentes que constituyen
el gel.
Los estudios realizados para este trabajo con MCBL (LSM 710, Carl
Zeiss, Alemania) permitieron observar las diferentes estructuras que componen
la hoja de sábila (Fig.
3). Para obtener las imágenes se procedió de dos maneras, la primera
consistió en realizar un marcaje con rodamina (cromóforo que tifie
carbohidratos presentes en las células vegetales), y se excito la muestra a 514
nm, esto permitió observar un corte transversal de la hoja, en donde se
localizaron las células del exocarpio (ce), los conductos de aloína (ca) y las
células del parénquima (cp) (Fig.
3a). En la Fig.
3b se muestra un acercamiento de las células del parénquima, en donde
se logran apreciar las células turgentes del pareínquima las cuales se tifien
en su totalidad en color verde debido a la alta concentración de carbohidratos,
principalmente polimananos acetilados (Talmadge y col., 2004;
Pugh y col., 2001).
La segunda técnica que se desarrolló consistió en excitar las muestras simultáneamente a 405 nm, 488 nm y 561 nm; y detectar la señal de autofluorescencia mediante la herramienta de canales espectrales del Software ZEN del MCBL. Se observaron los picos de intensidad de autofluorescencia a longitudes de onda de 519 nm para el caso de compuestos lignocelulósicos, 610 nm para posibles compuestos fenólicos y 685 nm para el caso de la clorofila (Ma y col., 2011). Las paredes celulares son estructuras compuestas por una gran variedad de moléculas, que cuando son excitadas en longitudes de onda entre el ultravioleta y el verde presentan autofluorescencia (Aguilera y Stanley, 1999). Este fenómeno se puede observar en la Fig. 3c y 3d.
La Fig.
3c muestra los conductos de aloína que se observan con una coloración
intensa y oscura (en negro) que puede estar asociada a los compuestos fenólicos
que contiene la aloína (Davis y col., 1991; Reynolds, 2004;
Ramachandra y Srinivasa, 2008). Las células que cubren estos conductos, son células
diferenciadas del exocarpio y estas se observan teñidas en dos tonos
diferentes, el más abundante se asocia a la florescencia de la clorofila (en
rojo) y los puntos más brillantes (en verde) a la lignina de las células
(Ma y col., 2011). Las células del exocarpio y la cutícula se
observan en la Fig.
3d, donde los tonos oscuros (en verde) corresponden a regiones con alto
contenido de clorofilas y los tonos claros (en rojo) a zonas lignificadas como
se aprecia en la película exterior que corresponde a la cutícula protectora de
la hoja de sábila (Vázquez y col., 1996; Reynolds y Dweck, 1999;
Boudreau y Beland, 2006).
Adicionalmente se observaron muestras del gel de Aloe vera con
MEBA (XL 30, Philips, USA) y se pudieron observar las paredes de las células y
la forma de las células del parénquima (Fig.
4a y 4b).
En las micrografías se pueden notar las uniones entre las células
isodiamétricas y es posible que estas zonas de unión, sean componentes de la
pared celular altamente lignificadas y que pueden contener compuestos fenólicos
con posible capacidad antioxidante. La descripción mencionada anteriormente
concuerda con los resultados encontrados por otros autores para esta variedad
de sábila (Ni y col., 2004; Femenia y col., 1999). Un
mayor detalle de las células de parénquima de Aloe vera se
puede observar en la Fig.
4b, donde se aprecia la morfología de la pared celular, la cual presenta
una estructura rugosa y un gran número de pliegues, así como las uniones que
existen entre las células; lo cual concuerda con el reporte de Ni y col.
(2004) en donde por medio de microscopía electrónica de transmisión pudieron
observar la pared y la membrana celular.
En otro estudio, Femenia y col. (1999) realizaron una
caracterización química de la planta de sábila en donde se llevó a cabo la
disección de las hojas de la planta entera, en filetes y el gel. El
polisacárido detectado en el filete y en las fracciones de gel correspondía a
un polisacárido de almacenamiento situado en el protoplasto de las células
parenquimatosas. Por sus características estructurales y de composición
corresponde a la de un polisacárido activo conocido como acemanosa.
3 Procesamiento del gel de Aloe vera
3.1 Industrialización del gel de Aloe vera
El cultivo comercial de Aloe vera para obtener el
gel, inicio en el año 1920 en Florida, caracterizada por ser una planta
subtropical con hojas lanceoladas y cuenta con espinas en los bordes, se
considera una planta xerofítica (Albornoz e Imery, 2003). A lo largo de la
historia se ha usado terapéuticamente en el uso de la medicina popular, como
heridas en la piel y otros trastornos, que se remontan desde hace miles de
años; hoy en día el procesamiento del gel de sábila para uso medicinal,
cosmético y como alimento funcional, se ha convertido en una gran industria en
todo el mundo (Vogler y Ernst, 1999; Eshun y He, 2004). En la industria
alimentaria, la sábila se ha utilizado en productos como, leche, helados,
yogurts y confitería sin embargo, el jugo de sábila ha sido utilizado como
alimento funcional especialmente para la preparación de bebidas que no tengan
efectos laxantes (Ramachandra y Srinivasa, 2008). En cuanto a la industria
farmacéutica el uso comercial del gel de sábila es muy importante en cuanto a
la fabricación de ungüentos tópicos, tabletas y capsulas. En la industria
cosmética, el gel de sábila ha sido empleado como material de base para la
preparación de cremas, lociones, jabones, champús, cremas faciales y una amplia
variedad de productos de tocador.
El uso potencial de los productos de sábila con frecuencia,
implica algún tipo de tratamiento, por ejemplo, calefacción, deshidratación o
molienda. Desafortunadamente y debido a los procesamientos inadecuados que se
llevan a cabo durante la preparación y estabilización del gel, se causan
modificaciones irreversibles en componentes bioactivos como polisacáridos y
compuestos antioxidantes, afectando su estructura original y promoviendo
cambios importantes en las propiedades bioquímicas, haciendo que muchos de los
productos contengan muy poco o casi ningún ingrediente activo (Kim y
col., 1998). Es por ello que en las últimas décadas diversos estudios se
han enfocado a investigar los principales compuestos químicos activos
responsables de los efectos terapéuticos reportados, de igual manera se han
interesado en desarrollar un método eficaz para mantener y preservar de manera
natural dichos compuestos contenidos en el gel de Aloe vera con
la finalidad de mejorar la calidad del producto (Moore y McAnalley, 1995; Cerqueira y
col., 1999; He y col., 2005; Bozzi y col., 2007;
Ramachandra y Srinivasa, 2008).
Cuando el gel de Aloe vera se expone al aire,
este se oxida rápidamente y se descompone, perdiendo gran parte de su actividad
biológica. Se han descrito diferentes técnicas de procesamiento del gel con
respecto a su estabilización y esterilización, es decir, el procesamiento en
frío o el tratamiento térmico. Sin embargo, el principio fundamental de estas
técnicas de procesamiento sigue siendo aun prácticamente el mismo.
Independientemente de la calidad de la planta por sí misma, los mejores
resultados se obtienen cuando las hojas se procesan inmediatamente después de
la cosecha, esto es debido a que el gel sufre una descomposición provocada por
reacciones enzimáticas, así como el crecimiento de bacterias, debido a la
presencia de oxígeno, elevada actividad de agua y alto contenido de azúcares.
Todo el proceso consiste en lavar las hojas de sábila recién cosechadas con un
bactericida adecuado, seguido por el procesamiento de separar mecánicamente el
parénquima del exocarpio, una vez obtenido el gel éste se trata con carbón
activado para decoloración y la expulsión de aloína y antraquinonas. El líquido
resultante se somete a diversas etapas de filtración, esterilización y estabilización.
El líquido estabilizado obtenido es entonces concentrado para reducir la
cantidad de agua o alternativamente, casi toda el agua es removida para obtener
un polvo (Ramachandra y Srinivasa, 2008; He y col., 2005). Se ha
reportado que el uso de enzimas como la glucosa oxidasa y la catalasa inhiben
el crecimiento de organismos aerobios del gel. Otras medidas de esterilización
en frío son la exposición del gel a la luz ultravioleta, seguido de una
microfiltración.
En la técnica de procesado con calor, el líquido de la sábila
obtenido del tratamiento con carbón activado es esterilizado por medio de una
pasteurización a alta temperatura con tiempos de exposición cortos. Se ha
reportado que la actividad biológica del gel permanece esencialmente intacta
cuando el gel es calentado a 65 °C por periodos menores a 15 minutos. Periodos
extendidos o altas temperaturas han resultado en alta reducción de los niveles
de actividad biológica. Sin embargo, se sugiere que el mejor método de
pasteurización es el HTST (High Temperatura Short Time por sus siglas en
inglés), seguido de un enfriado súbito a 5 °C o menor. En estas técnicas, la
estabilización puede alcanzarse por la adición de conservadores y otros
aditivos. Asimismo, se ha investigado el uso de benzoato de sodio, sorbato de
potasio, ácido cítrico y vitamina E en forma sinérgica y se ha demostrado que
el uso de estas sustancias en conjunto mantienen la bioactividad de la sábila
de manera eficaz (Ramachandra y Srinivasa, 2008). Las etapas más importantes del
procesamiento de Aloe se detallan en la siguiente sección.
3.2 Etapas del procesamiento del Aloe vera
El procesamiento del gel de Aloe vera (Fig. 5) inicia con la cosecha de la sábila; esta consiste en cortar las hojas a mano desde la base de la planta; las hojas se transportan a la planta procesadora, para ello se emplean hieleras portátiles o camiones con refrigeración integrada. El proceso de corte puede generar cierto oscurecimiento en las zonas de los cortes debido a la oxidación enzimática (Beppu y col., 2006; Sierra y col., 2000).
El proceso en la planta procesadora involucra un lavado de las
hojas frescas con agua y soluciones bactericidas. Generalmente, el gel puede
ser removido mecánicamente de las capas exteriores por medio de una operación
conocida como fileteado, pero existen otros métodos para la obtención del gel,
tales como:
• Escurrimiento simple: con este procedimiento se obtiene un
gel de excelente calidad, se realizan cortes en la planta y por gravedad se
recoge el gel liberado. La desventaja de este método radica en que el tiempo de
obtención es muy lento y posee muy bajo rendimiento.
• Escurrimiento con adición de calor: el rendimiento es mayor
que con el escurrimiento en frió o simple, ya que al calentar la viscosidad del
gel disminuye y se facilita el escurrimiento, pero existe un mayor daño en los
componentes bioactivos y un incremento en las reacciones de oxidación debidas
al tratamiento térmico.
• Separación mecánica por prensado: con este método se
obtienen geles con restos de paredes vegetales de la planta; se ha encontrado
que estos restos catalizan una coloración roja en el gel.
• Separación mecánica manual y frotación de las hojas: En
este método las hojas de Aloe son cortadas por sus orillas y se separa en forma
manual una de las caras, así la hoja con el gel se raspa con una malla de acero
para extraerlo. Este procedimiento es de bajo rendimiento y complicado. La
separación provoca que en ocasiones, material vegetal de las paredes de las hojas
se pasen al gel disminuyendo la calidad del producto.
• Separación manual por fileteado: cortes manuales a la hoja
se realizan fileteando el gel con un cuchillo a partir de aproximadamente 2.5
cm desde la base de la hoja abarcando su extremo superior y las partes
laterales, el gel obtenido se licúa con aspas de acero. Este es el método más
utilizado y que provee mejores rendimientos y una mejor calidad del gel, pero
se requiere una mayor mano de obra para realizar esta operación (Conti y
col., 2006; Reynolds, 2004).
El siguiente paso es la molienda, los filetes del gel se
homogenizan en un triturador comercial de alta velocidad a temperatura ambiente
(25 °C). Mientras más largo sea el tiempo de molienda, mayor será el índice de
oscurecimiento en el jugo del gel de Aloe vera, debido a las
reacciones de pardeamiento enzimático. Por lo tanto, al triturar o moler se
recomienda emplear alrededor de 10 a 20 minutos para evitar este
oscurecimiento. El gel licuado es de alto rendimiento y apto para su uso en la
industria alimentaria, farmacéutica y cosmética (Liu, 2001).
Posteriormente, se lleva a cabo una estabilización del gel
mediante la adición de enzimas pectolíticas; ésta se lleva a cabo para mantener
los compuestos biológicamente activos, como los polisacáridos, ya que son los
componentes más abundantes e importantes en el gel de sábila. Se ha reportado
que la adición de enzimas a 50 °C y por periodos de 20 minutos no inducen la
pérdida de la actividad biológica de los polisacáridos en el gel (Ramachandra y
Srinivasa, 2008). Una vez adicionadas las enzimas se hace una filtración; esta
operación influye en la estabilidad del jugo de gel de sábila y se lleva a cabo
la sedimentación de partículas en el producto.
En seguida se hace una adición de vitamina C y ácido cítrico. El
jugo de sábila sin pasteurizar se fortifica con vitamina C y acido cítrico para
evitar reacciones de pardeamiento, para mejorar el sabor del jugo y para lograr
una mejor estabilización. El pH del jugo se ajusta entre 3.0 y 3.5 mediante la adición
de ácido cítrico.
Otro paso, es realizar una desaeración que generalmente se realiza
haciendo vacío en el gel líquido para eliminar el oxígeno atrapado en forma de
burbujas durante el proceso de homogenización. El objetivo de este proceso es
evitar la oxidación del acido ascórbico, lo cual mejora la vida útil del jugo
del gel de Aloe vera.
El proceso de pasteurización es similar al procesamiento de jugos
de vegetales; este proceso puede afectar el sabor, la apariencia y el contenido
de la actividad biológica del producto de gel de Aloe vera. El
proceso de HTST a 85-95 °C durante 1 o 2 min, es un método eficaz para evitar
el mal sabor y la pérdida de actividad biológica del gel (Eshun y He, 2004).
Después de la pasteurización, el jugo se enfría súbitamente hasta
5 °C durante 10-15 segundos. Este es un paso crucial para preservar la
actividad biológica del gel.
Finalmente el jugo del gel de Aloe vera se puede
envasar en frascos de vidrio o plástico para su distribución. Es necesario para
su conservación controlar la humedad relativa y la temperatura, el control de
ambos parámetros ambientales son muy importantes, pues variaciones drásticas de
temperatura y humedad pueden afectar las sustancias volátiles del jugo y que
pueden ser absorbidas por el material de embalaje y en consecuencia, afectar la
calidad y la vida util del producto (Hernández y Giacin, 1998).
3.3 Otras técnicas para el procesamiento del gel de Aloe vera
El procesamiento del Aloe vera, se ha convertido en un
gran comercio en todo el mundo debido a las diversas aplicaciones que se le ha
dado. De manera artesanal el gel se seca al sol como método económico y
alternativo (O?Brien, 2005; Paez y col., 2000). El secado
convectivo del gel bajo condiciones controladas, el secado por aspersión y la
liofilización son los principales métodos empleados para la conservación de la
sábila y a trabéis de estos procesos obtener diferentes productos. El secado
por convección en sus diferentes modalidades ha sido investigado en los últimos
años y se ha enfocado en estudiar los efectos que tiene este tratamiento
térmico en los componentes activos del gel, principalmente la disminución de su
capacidad antioxidante y en caracterizar las cinéticas de secado del gel de
sábila; por ejemplo Vega y col. (2007) y Miranda y col.
(2009) han estudiado la influencia de la temperatura en los parámetros
cinéticos del secado convectivo del gel, mostrando que el incremento de la
temperatura en un rango de 50 a 90 °C, reduce el tiempo de secado desde 800
hasta 200 min para alcanzar una humedad de equilibrio específica, así como la
reducción de la capacidad antioxidante del gel con el incremento de la
temperatura del aire de secado.
En otro estudio hecho por Nindo y col. (2007), han
obtenido polvo de la sábila por tres diferentes métodos de secado
(liofilización, aspersión y ventana reflectante) y se ha cuantificado la
influencia del método de secado en parámetros tales como la temperatura de
transición vítrea, viscosidad y color; demostrando que el método de
secado por aspersión junto con la adición de maltodextrina provocan un
desplazamiento en la temperatura de transición vítrea del polvo de Aloe y que
su color fue más blanco y brillante en comparación a los otros dos métodos de
secado empleados y no se observó una tendencia clara en los valores de
viscosidad.
La sábila también se ha secado por medio de secadores de tambor,
horno y secado convectivo forzado; estas técnicas se han usado sobre todo en
productos textiles recubiertos con sábila, como en guantes de uso domestico o
industrial (Bae y Kim, 1998; Cheng y Chen, 2009; Chou, 2002; Xu y Zhao, 2003).
El secado por aspersión es un método ampliamente utilizado para concentrar y
preservar los extractos de la sábila proporcionado un menor daño en la
actividad biológica de los productos obtenidos, en comparación con el secado
convectivo con aire forzado. Lo anterior se debe a los cortos tiempos de
residencia del producto en los secadores por aspersión, aunque en algunos casos
la adición de maltodextrinas y otros materiales de pared provoca que los
productos de Aloe vera disminuyan su actividad biológica en
comparación con la bioactividad que posee el gel natural o fresco (Reynolds,
2004). Por otro lado, la liofilización es un proceso donde se aplican bajas
temperaturas para la remoción del agua del gel lo que permite conservar
adecuadamente la actividad biológica de la sábila y en consecuencia obtener
productos finales de alta calidad.
Como ya se mencionó anteriormente, durante el procesamiento
terrífico del gel, se producen daños en las membranas celulares que desempeñan
un papel clave en los cambios que se producen en la estructura de los tejidos
del gel. Los cambios en las membranas celulares puede variar entre permeabilización
parcial o total, dependiendo del tratamiento; esto promueve cambios importantes
en los efectos fisiológicos y farmacológicos de los ingredientes activos de los
productos de Aloe vera (Kim y col., 1998; Choi y
Chung, 2003; Xiu y col., 2006; Yao y col., 2009). Por
lo tanto, con el fin de preservar y mantener de forma natural los componentes
bioactivos de materiales biológicos, la aplicación de nuevas tecnologías han
sido investigadas para sustituir, mejorar, modificar o complementar las
alternativas convencionales empleadas en el procesamiento de materiales
biológicos incluido el gel de sábila. Estas tecnologías incluyen las Altas
Presiones Hidrostáticas (APH), calentamiento óhmico, pulsos eléctricos,
microondas, radiación gamma y ultrasonido; con el uso de estas nuevas
tecnologías se ha logrado garantizar la inocuidad alimentaria de estos
productos, así como la preservación de las características sensoriales y
nutricionales, con la finalidad de obtener productos similares a los alimentos
frescos (Hoover y Farkas, 1989; Mackey y col., 1994;
Fernández y col., 2001; Deliza y col., 2005;
McInerney y col., 2007).
De estas nuevas tecnologías, la aplicación de APH es la más
estudiada actualmente, aunque la idea de aplicar presión para la preservación
de alimentos y materiales biológicos ya se había planteado desde finales del
siglo XVIII (Butz y col., 2003), pero debido al desarrollo
tecnológico actual, el procesamiento de materiales biológicos con APH se ha
usado como una alternativa no térmica para la conservación de biomateriales tan
eficaz como el tratamiento térmico convencional. Adicionalmente, las APH
también reducen el tiempo de procesamiento y reduce a un mínimo los daños por
calor y los daños por la formación de cristales de hielo (tal como puede
suceder en la liofilización), así como la retención de frescura, sabor,
textura y color de los productos.
La conservación de la calidad y frescura de los materiales
biológicos tratados por presión se debe a que las condiciones de
presión-temperatura-tiempo que se usan ocasionan sólo ligeros cambios químicos,
por lo que no afectan sus propiedades sensoriales y nutricionales (Torres y
Velázquez, 2005). También el uso de APH permite la inactivación de patógenos y
componentes moleculares que contribuyen al deterioro en la calidad de los
productos. La técnica de conservación con APH consiste en aplicar presiones en
un rango de 100-600 MPa por intervalos de tiempo relativamente cortos (0-30
min). En algunas ocasiones se puede combinar con tratamiento a temperaturas
moderadas (aprox. 45°C) para mejores resultados. El proceso resulta letal en
los microorganismos al provocar cambios morfológicos en sus membranas y para la
inactivación enzimática, pero no llegan a romper los enlaces covalentes
presentes en los compuestos bioactivos y materiales biológicos, permitiendo que
la calidad de los productos se mantenga sin mayores modificaciones. El proceso
de las altas presiones hidrostáticas ofrece varias ventajas tales como:
• Evita la deformación de los alimentos debido a que la
presión que se transmite es uniforme e instantánea, es decir, no hay gradientes
de presión (cumple la denominada regla isostática) (Cheftel, 1995;
Pothakamury y col., 1995).
• No produce deterioros de nutrientes termolábiles como las
vitaminas (no destruye la vitamina C en los zumos, frente a los métodos
tradicionales de pasterización) (Kimura y col., 1994), ni altera
otros compuestos de bajo peso molecular principalmente aquellos responsables
del aroma y sabor (Eshtiaghi y Knorr, 1993).
• No altera el sabor natural, ni la coloración del alimento,
pues las altas presiones no favorecen las reacciones de Maillard o de
pardeamiento no enzimático y además evita la oxidación lipídica en ciertos
productos (Hayashi, 1989; Tamaokay col., 1999; Gross y Jaenicke, 1994).
• No produce residuos, se trata de una energía limpia, no
precisa de la incorporación de aditivos al alimento, mejora o provoca la
incorporación de propiedades funcionales en los materiales biológicos
(Kimura y col., 1994).
• Inactivación/activación de enzimas para retardar/acelerar
procesos de maduración, fermentación u otro tipo de transformaciones enzimáticas
deseables en los biomateriales (Pothakamury y col., 1995).
Así, la aplicación de métodos de procesamiento no térmico como las
APH surgen de la necesidad de obtener productos que conserven su frescura y
naturalidad, y sobre todo, que tengan un alto valor nutrimental o nutracéutico.
Los productos vegetales frescos incluido el gel de Aloe, son fuentes ricas de
una amplia gama de micronutrientes esenciales y fitoquímicos biológicamente
activos, como los carotenoides y polifenoles, muchos de los cuales han supuesto
beneficios para la salud. Recientemente, está surgiendo evidencia en estudios
en animales que los fitoquímicos podrían ofrecer una mayor protección contra
las enfermedades crónicas cuando actúan en combinación, en lugar de hacerlo
individualmente. El procesamiento con APH es una innovadora tecnología
emergente con potencial para la optimización de la ingesta de nutrientes y los
fitoquímicos en la alimentación humana (Kris-Etherton y col., 2002;
McInerney y col., 2007; Tamimi y col., 2005). La retención
de las propiedades organolépticas, el incremento de la actividad de los
fitoquímicos, conservación de la frescura y prolongación de la vida útil, sin
duda ha aumentado el atractivo de procesar materiales biológicos mediante APH
(Deliza y col., 2005), por estas razones ha surgido la inquietud de
desarrollar tecnologías de procesamiento no térmicas como las APH, que permitan
extender la vida útil de los productos, pero modificando la integridad del
producto lo menos posible.
En el caso del tratamiento del gel de sábila con APH,
investigaciones recientes han mostrado la bondad de esta tecnología en la
conservación de diversas propiedades del gel. Vega y col. (2011a)
estudiaron el efecto de las APH a 300, 400 y 500MPa sobre las propiedades
funcionales y en las características de calidad (contenido de vitaminas A y E,
aloína, minerales, compuestos fenólicos y actividad antioxidante) del gel.
Ellos encontraron que durante el almacenamiento por 35 días de los productos
tratados con APH, el contenido de minerales como K, Na, Ca y Mg disminuyen con
respecto a la muestra fresca (0 días de almacenamiento) y sin tratamiento pero
almacenada, con excepción del P que mostró un mayor contenido al ser tratado
con APH. También los contenidos de compuestos fenólicos totales, vitamina C y E
se ven disminuidos con el tratamiento APH principalmente a 500 MPa con respecto
a las muestras sin tratamiento, pero con una disminución menor en vitamina C.
Mientras que todos los tratamientos con APH mostraron un alto contenido de
actividad antioxidante y aloína con respecto a las muestras sin tratar, los
máximos valores fueron alcanzados a 400 MPa.
En otro estudio del mismo grupo de investigación (Vega y
col. 2011b), evaluaron el pretratamiento con APH a 300 MPa por 30s y su
efecto en las cinéticas de secado convectivo, capacidad antioxidante, firmeza y
microestructura en el gel de sábila. En este estudio se concluye que el
pretratamiento con APH incremento los coeficientes de difusión de agua, las
velocidades de secado, provocó cambios importantes en la microestructura, y
proporciónó productos más suaves y con una mayor capacidad antioxidante con
respecto a las muestras sin tratamiento; lo que indica que el efecto combinado
de las APH y el secado permiten obtener productos deshidratados con alta
capacidad antioxidante.
También la inactivación microbiana con APH en el gel de sábila fue
investigada por Vega y col. (2011c), quienes encontraron que las
muestras tratadas a 400 y 500 MPa por 1, 3 y 5 min presentaron niveles
indetectables de los microorganismos monitoreados. Estos estudios muestran las
ventajas que tiene el tratamiento con APH para mejorar las propiedades
funcionales, nutricionales, estructurales, de transferencia de masa, de
estabilidad y microbiológicas del gel de Aloe vera.
4 Actividad biológica del Aloe vera y su relación
con diferentes patologías
Finalmente, como se ha mencionado anteriormente el gel de Aloe vera es una fuente amplia de micronutrientes esenciales (Na 3660 mg/100 g, Ca 3319 mg/100 g, Mg 1536 mg/100 g, K 4060 mg/100 g) y de fitoquímicos activos, como acido ascórbico (127.6 mg/100g), tocoferoles o vitamina E (0.217 mg/100 g) y compuestos fenólicos totales (79.2 mg equivalentes de acido gálico/100 g), que son capaces de reducir los radicales libres que causan las reacciones de oxidación asociados con diversos padecimientos y enfermedades, tales como el envejecimiento, las enfermedades cardiovasculares y carcinogénesis, entre otras (Loots y col., 2007; McInerney y col., 2007; Miranda y col., 2009). La cantidad de micronutientes y de fitoquímicos activos del Aloe vera es similar y algunas veces superior al contenido reportado para otras fuente naturales ricas en estos compuestos; por ejemplo la naranja (sodio 1 mg/100 g, calcio 46 mg/100 g, 11 mg/100 g, potasio 200 mg/100 g, acido ascórbico 31 mg/100 g), la nuez que es reportada como una fuente rica de vitamina E (Na 2 mg/100 g, Ca 92 mg/100 g, Mg 131 mg/100 g, K 450 mg/100 g, vitamina E 25 mg/100 g), también se ha reportado que el vino tinto es una fuente rica de compuestos fenólicos (65-165 mg acido gálico/L), (De Chávez y col., 1992; Ojeda, 2007).
También, debido a la amplia actividad biológica que posee la planta de Aloe vera y sus múltiples y diferentes usos, ha sido esencial establecer las relaciones entre los componentes de la planta y sus efectos biológicos, y como se ha mencionado anteriormente también es importante el desarrollo de métodos eficaces de procesamiento que permitan preservar y mantener las entidades químicas bioactivas presentes de forma natural (Choi y Chung, 2003). La mayoría de los estudios científicos publicados de sábila se refieren a la clasificación de la planta misma o de sus componentes.
Asimismo,
mientras que muchos estudios se han realizado en los componentes de la sábila,
son más escasos las investigaciones acerca de cuáles de estos componentes
químicos poseen actividad biológica. Por ello, en los últimos años se han
realizado algunas investigaciones con respecto a la actividad biológica de la
sábila y su efecto con diferentes patologías. A continuación se describen
algunos trabajos que muestran las diferentes actividades biológicas que posee
la planta.
4.1 Actividad en el sistema nervioso central
Kosif y col. (2008) investigaron el efecto del gel
de Aloe vera en el sistema nervioso central de ratas Albino
Wistar, estas fueron alimentadas diariamente durante 3 semanas por medio de
sonda con una dosis de gel de sábila fresco de 25 mg/kg. Muestras de tejido de
cerebro, cerebelo, hipocampo y zona ventricular fueron analizados por medio de
cortes histológicos y tinciones con hematoxilina, eosina y violeta de cresilo y
observados con microscopía de luz. Los resultados indicaron que el gel de
sábila no tiene ningún efecto toxico en las neuronas ni en las células gliales
del sistema nervioso central de cada tejido estudiado. Se observó que no hubo
cambios en los cuerpos de Nissl, en los axones ni en los núcleos de las
neuronas, ya que las caracteríísticas citoplasmáticas de éstas fueron las
mismas después del tratamiento. Sin embargo, la relación entre las células de
Purkinje y el tejido circundante del cerebelo se redujo considerablemente en el
grupo tratado. Otro hallazgo importante fue el cambio de las células
ependimarias en la zona ventricular, el número y el tamaño de estas células se
incrementaron notablemente. Algunas aéreas del tejido simple cambiaron a tejido
estratificado. También se pudo observar que las microvellosidades y los cilios
en la zona apical de estas células y los capilares en la región del plexo
coroideo fueron aumentados considerablemente. Aunque se encontraron importantes
cambios morfológicos, los autores concluyeron que se requieren más estudios
para poder comprender el o los mecanismos de acción del gel de sábila y su
efecto sobre el sistema nervioso central.
4.2 Actividad angiogénica
Es bastante conocido que el gel de Aloe vera mejora
la cicatrización de heridas en forma dosis-dependiente y reduce el edema y dolor
(Davis y col., 1986; Davis y col., 1987). En la
cicatrización de heridas, la angiogénesis es un proceso esencial
(Thompson y col., 1991). La angiogénesis es el crecimiento de
nuevos capilares a partir de capilares preexistentes y posteriores a las vénulas
capilares (Bischoff, 1995; Folkman y Klagsbrun 1987). Cuando se altera la
angiogénesis, como en los ancianos o en los tejidos irradiados, la curación de
heridas se retrasa o no tiene éxito, por lo tanto, suponen que el gel de sábila
puede contener un componente angiogénico pues mejora la cicatrización de
heridas (Phillips y col., 1991; Lee y col., 1995).
Lee y col. (1998) investigaron la actividad angiogeínica del gel de
sábila y la proliferación de las células de la arteria pulmonar
endotelial in vitro. Se ensayaron con extractos orgánico-acuosos
del gel de Aloe vera observándose un aumento en la
proliferación de las células de la arteria pulmonar endotelial, el estudio
sugiere que la actividad angiogenica de los extractos del gel de sábila puede
ser debido a un incremento en la estimulación de las células endoteliales y a
una mayor expresión de enzimas proteolíticas, ya que estas juegan un rol
importante en la degradación de la matriz extracelular.
4.3 Actividad inmunomoduladora
Existen estudios en donde algunos de los componentes de la sábila
tienen un efecto inmunoestimulador e inmunosupresor, aunque la mayoría de los
estudios se centran en los efectos inmunomoduladores del acemanano presente en
el gel. Aunque se sabe que la fracción de polisacaíridos en el gel tiene
actividades inmunomoduladoras, la identidad, el tamaño y composición de los
principales polisacáridos inmunomoduladores aun no se conocen (Broudreau y
Beland, 2006). Otros estudios indican que los polisacáridos en el gel contienen
una actividad inmunomoduladora y explican que este efecto puede ocurrir por la
activación de los macrofagos para generar oxido nítrico, secretar citoquinas
(por ejemplo, factor-alfa de necrosis tumoral oí TNF-α, interleucina-1 ó IL-1,
interleuquina-6 ó IL-6 y el interferón y ó INF-γ) y presentar marcadores
celulares de superficie (Zhang y Tizard, 1996; Im y col., 2005).
Algunas de las reacciones inmunitarias parecen ser específicas del acemanano en
comparación con otros polisacáridos que incluyen la estimulación de la
respuesta antigénica de los linfocitos, así como la formación de leucocitos,
estudiados tanto en el bazo y la medula ósea de ratones que fueron sometidos a
irradiaciones. Se cree que los efectos de inmunomodulacioín están vinculados a
las glicoproteínas, es decir, las lectinas, que se encuentran en el gel
de Aloe vera (Reynolds y Dweck, 1999).
En un estudio sobre las propiedades inmunomoduladoras del gel de
sábila, se demostró que se requieren concentraciones relativamente altas de
acemanano para lograr la activación de los macrófagos, lo que sugiere que hay
otro componente inmerso en el gel que es el responsable de la activación de los
macrófagos, a pesar de que sólo está presente en pequeñas cantidades, se
postula que estos componentes no identificados del gel de Aloe vera tiene
una gran potencia en términos de estimulación de macrófagos (Pugh y col.,
2001).
Strickland y col., (2001) mencionan que el gel de
sábila puede evitar la supresión de la inmunidad local y retardar las
respuestas de hipersensibilidad debidas a la exposición a radiación UV. El
mecanismo de este efecto de protección inmunológica de los polisacáridos del
gel difiere de las descritas para los anti-oxidantes, anti-inflamatorios y las
enzimas de reparación del ADN, asimismo encontraron que los polisacáridos
del Aloe vera son efectivos incluso cuando se aplica un máximo
de 24 horas después de la exposición a los rayos UV.
4.4 Actividad gastro-protectora
Enfermedades gastrointestinales como la ulcera gástrica,
enfermedad de Crohn, gastritis, Síndrome del Intestino Irritable e incluso
infecciones debido a bacterias como Helicobácter pylori se consideran un factor
en el desarrollo de lesiones crónicas agudas de la mucosa gastrica (James y
col., 1992). En un estudio Suvitayavat y col. (2004) evaluaron
el efecto de una preparación del gel de Aloe vera en un modelo
de fístula gástrica en ratas. La preparación de sábila inhibió la producción de
ácido gástrico, estimuló pepsina y secreciones mucosas en las ratas tratadas.
En otro estudio para el tratamiento de colitis ulcerosa de
moderada a leve, la sábila ingerida durante 4 semanas, produjo una respuesta
clínica en los pacientes humanos con colitis más intensa en comparación con los
pacientes que ingirieron solo el placebo, también se observo que redujo la
actividad de la enfermedad y los resultados histológicos mostraron que la
colitis ulcerativa disminuyo significativamente durante el tratamiento con
sábila (Langmead y col., 2004a). En otro estudio Langmead y
col. (2004b) evaluaron los efectos del Aloe vera in
vitro en la producción de metanolitos reactivos a oxígeno,
eicosanoides y la interleuquina-8, los cuales pueden ser asociados a la
enfermedad inflamatoria intestinal. La actividad antioxidante de la sábila fue
evaluada a través de dos métodos: uno fue la generación de radicales libres y
el otro quimiluminiscencia con células incubadas provenientes de la mucosa
colorrectal. El gel de Aloe vera tuvo un efecto inhibidor
dependiente de la dosis sobre la producción de metabolitos reactivos a oxígeno,
con este estudio los autores concluyeron que la actividad antiinflamatoria del
gel in vitro puede tener un efecto terapéutico en la
enfermedad inflamatoria intestinal.
En otro trabajo, se estudió el efecto de un extracto etanólico al
70 % de la hoja completa de sábila en lesiones agudas de la mucosa gástrica
inducida por la producción de HCL 0.6M en el píloro de ratas Wistar y el
extracto presento una fuerte actividad como agente gastro-protector contra las
lesiones inducidas en la mucosa; en este estudio se concluye que la sábila está
dotada de acciones contra la actividad secretora de ácido gástrico y puede
proteger la mucosa gástrica en bajas concentraciones de agentes nocivos y que
es posible usar el extracto en el tratamiento de la ulcera péptica (Yusuf y
col., 2004).
Davis y col. (2006) realizaron estudios en humanos que
muestran los efectos benéficos de la sábila en el tratamiento de síndrome de
intestino irritable (SII) y en la colitis ulcerativa. Los resultados de este
estudio mostraron que la ingestión de sábila es segura y que podría beneficiar
a los pacientes con diarrea predominante o con estreñimiento en el SII.
Pogribna y col. (2008) investigaron el efecto del
extracto de sábila en cultivos de bacterias puras y mixtas del intestino
humano, mediante la evaluación del crecimiento bacteriano y los cambios en la
producción de ácidos grasos de cadena corta. Los resultados indicaron que
el Aloe vera posee actividad bacteriogénica in vitro y
que altera la producción de los ácidos acético, propionico y butírico de los
microorganismos seleccionados para el estudio. Estos resultados sugieren que el
consumo de un suplemento dietético a base de sábila, pueden alterar la producción
de ácidos grasos de cadena corta por la microflora intestinal humana.
4.5 Actividad hipoglucémica e hipolipidémica
Kim y col. (2009) utilizaron ratones con 4 semanas de
edad que fueron alimentados con una dieta alta en grasas y baja en
carbohidratos y se les administro el gel de sábila durante 8 semanas. La
administración del gel de Aloe disminuyó los niveles de glucosa en sangre de
los ratones y disminuyo el tamaño de los adipocitos. Con este estudio se
demostró que la administración oral del gel de Aloe vera a un
modelo in vivo puede ser usado en el tratamiento de diabetes Mellitus tipo II.
En otra investigación, se obtuvieron diferentes extractos del gel
de sábila con éter de petróleo, cloroformo, metanol y agua destilada; todos los
extractos fueron estudiados para evaluar la actividad hepatoprotectora en un
modelo in vivo (ratones Swiss albino), a los cuales se les indujo un daño
hepático. En este estudio se demostró que el extracto acuoso, tiene un
potencial hepatoprotector y se confirmo con estudios histopatológicos en el
tejido del hígado de los ratones (Chandan y col., 2007).
Yongchaiyudha y col. (1996) realizaron un estudio con
72 mujeres diabéticas que se les proporciónó una dosis de una cucharada de gel
de Aloe vera y al grupo control un placebo durante 42 días.
Los resultados obtenidos revelaron que los niveles de glucosa en la sangre se
redujeron de 250 mg a 141 mg en el porcentaje de grupo experimental, mientras
que los controles no mostraron importantes cambios. Además, el colesterol, los
triglicéridos séricos, el peso y el apetito también fueron monitoreados. Con la
excepción de los niveles de triglicéridos que se redujeron significativamente
en el grupo del tratamiento activo, ningún cambio se detectó en el grupo
control y las otras variables se mantuvieron inalteradas en ambos grupos.
Por otro lado, se ha observado que el Aloe vera puede
tener un papel muy importante en la disminución de los niveles de colesterol
LDL (lipoproteína de baja densidad) y de TG (triacilglicéridos), puesto que
puede aumentar de manera significativa el colesterol HDL (lipoproteína de alta
densidad), debido a los esteroles de origen vegetal (esterol, citoesterol),
germanio orgánico, cromo, acemanano, vitaminas, aminoácidos y enzimas (Dixit y
Joshi, 1983). El colesterol es una grasa muy importante para el organismo,
puesto que se encuentra en todas y cada una de sus células. Esta sustancia grasa
es fabricada por el hígado y utilizada por el organismo en la construcción de
membranas celulares, constitución de ácidos biliares y producción de hormonas.
Los niveles altos de colesterol LDL están relacionados con los problemas
cardiovasculares, puesto que si hay un exceso de esta grasa en la sangre, se
acumula en las paredes de las arterias formando una placa que va estrechando la
luz del vaso. Esta estrechez es conocida como aterosclerosis. El colesterol
conocido como HDL tiene una acción contraria, es decir actúa como un limpiador,
puesto que libera las paredes de los vasos de la acumulación de la placa
esclerosa (Glylling y col., 1995; Ntanios y col.,
2003). Dixit y Joshi (1983) realizaron un estudio con monos donde observaron
que el gel de sábila administrado por vía oral redujo el colesterol total en un
61% y un incremento en el contenido de lipoproteínas de alta densidad (HDL),
los investigadores postulan que la acción de la sábila sobre el colesterol no
es debida a uno sólo de sus componentes, sino a un efecto colectivo de todas
las sustancias que forman parte de su compleja composición química. En otro
estudio, se examino la eficacia del Aloe vera en pacientes con hiperlipidemia
(Vogler y Ernest, 1999). Nasiff y col. (1993) realizaron un ensayo
clínico controlado en 60 pacientes con hiperlipidémia que previamente no habían
respondido a las intervenciones dietéticas. Los pacientes recibieron 10 ml o 20
ml de Aloe vera o placebo diariamente durante un período de 12
semanas. Los niveles de lípidos en sangre se midieron antes del tratamiento y
después de cuatro, ocho y doce semanas. El colesterol total disminuyó en un
15.4% y 15.5%, los triglicéridos en un 25.2% y 31.9%, lipoproteínas de baja
densidad (LDL) en un 18.9% y 18.2%, respectivamente en los grupos que
recibieron sábila.
4.6 Efecto antioxidante del Aloe vera
Se ha encontrado que algunos polisacáridos del gel de sábila
poseen propiedades antioxidantes y efectos protectores en células de origen
animal (Wu y col., 2006). Chun-Hui y col., (2007) reportan
que las propiedades antioxidantes dependen del grado de acetilación, el peso
molecular, el tipo de azucares y el enlace glucosídico de los polisacáridos
presentes en la sábila; ellos realizaron estudios en la planta de sábila entera
así como de sus componentes estructurales (gel y piel) y caracterizaron los
componentes químicos y evaluaron las actividades antioxidantes de los
polisacáridos extraídos del gel y del exocarpio de hojas de la sábila.
Encontraron que polisacáridos aislados denominados GAPS-1 (gel) y SAPS-1
(exocarpio) están compuestos de manosa: glucosa: galactosa en proporciones de
120:2:3 y 296:36:1 y con pesos moleculares de 1.74 x 105 y 3.97 x 104 Da,
respectivamente. Una fuerte actividad de eliminación del radical superóxido fue
encontrada para los dos polisacáridos extraídos, por otra parte, actividades
moderadas de eliminación del radical hidroxilo y de inhibición de peroxidación
lipídica fueron encontradas. Por último, concluyeron que el polisacárido
extraído del gel tiene una mayor actividad antioxidante que el aislado del
exocarpio, y esto puede ser debido a que tiene una mayor concentración de
grupos acetilo.
En otro estudio, Lee y col. (2000) aislaron y
caracterizaron un potente compuesto fenólico a partir de un extracto metanolico
de sábila. El compuesto demostró tener una actividad antioxidante igual al
α-tocoferol en un ensayo in vitro usando el cerebro de rata.
Otro estudio reveló que extractos etanólicos de jugo de sábila poseen una
fuerte actividad de eliminación de radicales libres y que esta actividad es
mayor que la sábila en polvo y mencionan que el efecto antioxidante está
relacionado con la madurez de la planta (Zheng y Wang, 2001). Hu y col.,
(2003) evaluaron la actividad antioxidante de extractos de sábila de diferentes
etapas de madurez. Determinaron las concentraciones de polisacáridos y
flavonoides de hojas de 2, 3 y 4 años de madurez, y su actividad antioxidante
fue evaluada comparándolas con α-tocoferol y BHT (butil hidroxitolueno). Los
resultados obtenidos señalan que todos los extractos de sábila tuvieron una
considerable actividad antioxidante. El extracto de sábila de hojas de tres
años de edad demostró que tenía una alta actividad de eliminación de radicales
(72.19%), la cual es significativamente mayor que la del BHT (70.52%) y el
α-tocoferol (65.20%). Los datos obtenidos sugieren que la etapa de madurez
tiene un papel importante en la composición y en la actividad antioxidante de
la sábila. Además de utilizar solventes orgánicos para la extracción de compuestos
antioxidantes, se han propuesto otros métodos extractivos como la extracción
supercrítica con dióxido de carbono.
En otro estudio Hu y col. (2005), también evaluaron y
compararon la actividad de eliminación de radicales libres de extractos
de Aloe vera obtenidos por extracción con dióxido de carbono
en condiciones supercríticas y disolventes orgánicos, así como de antioxidantes
de referencia. En cuanto a los resultados obtenidos encontraron que el
porcentaje de inhibición de los extractos y los antioxidantes de referencia
mostró el siguiente orden de bioactividad: Trolox (76.8%) > extracto de
etanol del exocarpio de sábila (39.7%) > BHT (35.9%) > extracto de CO2
supercrítico (33.5%) > α-tocoferol (25.6%) > extractos etanólicos del gel
de sábila (14.2%).
Conclusiones
En este trabajo se revisaron aspectos relativos al origen y
estructura de la planta de Aloe vera, composición química y micro
estructural, así como métodos tradicionales de procesamiento térmico y
tecnologías emergentes para la conservación de componentes bioactivos del gel
de sábila, al igual que sus aplicaciones, usos en la industria farmacéutica,
cosmética y alimentaria y la actividad biológica de los compuestos activos del
gel. Los datos compilados de la composición química y microestructural de la
planta pueden ser de utilidad para ubicar que secciones de la planta o del gel
puede tener un mayor efecto terapéutico. Mientras que los métodos de
procesamiento revisados permiten visualizar cuales de los tratamientos pueden
mejorar la conservación y estabilización del gel sábila y de sus componentes
químicos bioactivos, mostrando además que el uso de las APH puede ser una
tecnología emergente con alto potencial de aplicación para la obtención de
productos derivados del gel con alta capacidad antioxidante. En general, esta
revisión bibliográfica puede ser una fuente de consulta útil para conocer los
aspectos generales más relevantes de la planta y sus aplicaciones en la
ingeniería de alimentos y las ciencias farmacéuticas.
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